HISTORIA DE LAS VITRALES
(nota: esta documentación que se a utilizado en esta página está disponible en la red)
El Vidrio se ha conocido y producido desde tiempos inmemoriales. Los egipcios, hace unos seis mil años, desarrollaron las técnicas para hacer recipientes de vidrio, esmaltes cerámicos y cuentas de collares. Pero fueron los romanos en el siglo III los que perfeccionaron los métodos de soplar vidrio hasta formar piezas lo suficientemente grandes como para encajar en una ventana, según los restos sacados a la luz en las excavaciones de Pompeya y Herculano
En los periodos del arte bizantino, bajo Constantino y Carlomagno, la ciudad de Constantinopla supera a Roma en riqueza y esplendor; los palacios, basílicas e iglesias cubren sus muros con maravillosos mosaicos que representan la historia de los emperadores y diversas escenas del cristianismo; también se abren aquellos para que la luz pase a través de cristales multicolores. El arte de los maestros vidrieros de la época se limitaba a formas geométricas pero con la evolución y la representación de figuras surgen los filetes o varillas de plomo. Las vidrieras de la Catedral de Augesburg (Alemania) que datan del siglo XI son de las primeras conocidas. Las famosas vidrieras de Chartres (1230-1236) en Francia y de Canterbury y York en Inglaterra llegarían un poco más tarde.
El monje Teófilo, en el siglo XII, detalla la técnica de la pintura sobre vidrio en su conocido tratado sobre las artes de la época y describe asimismo, todas las fases de la producción, los colores y materiales y los elementos necesarios.
En el siglo XIII, con el arte gótico, se adopta en las vidrieras la disposición de cartelas en las que son desarrollados motivos de follaje sobre fondos ornamentados. Grandes artesanos del vidrio producen en Caspe, Palma de Mallorca y otras ciudades españolas
, notables vidrieras con vivos colores, de las que son ejemplo las de la Catedral de Palma de Mallorca, Seo de Zaragoza, León, Toledo, Sevilla y las de otras muchas iglesias, monasterios y palacios de ciudades y pueblos de España.
Durante el siglo XIV se desarrolla un sentido más humanista y real que el hierático y frío del románico, aumentándose entonces, el tamaño de las Vidrieras y reduciéndose el emplomado para que la luz tuviese mayor esplendor. Hacia la mitad de éste siglo aparece el esmalte sobre vidrio y son descubiertas las propiedades del cloruro de plata que, al transformarse en amarillo al contacto con el fuego, crea unas bellas coloraciones doradas. Con el estilo flamígero o florido, última etapa del gótico, las vidrieras son magnificas obras de arte, tanto por su riqueza ornamental como por la maravillosa representación de las figuras.
En el siglo XVI tuvo lugar la rebelión contra Roma y los encargos realizados por la Iglesia se redujeron de manera espectacular. Un Real Decreto ordenó la destrucción de muchas hermosas obras realizadas en vidrio, porque la Iglesia protestante las consideraba demasiado vistosas y suntuosas. Pero no fueron ellas las únicas afectadas; los fabricantes que habían convertido el vidrio policromado en un sector muy especializado tuvieron todavía más dificultades.
A pesar de ello, en este siglo las vidrieras alcanzan una expansión extraordinaria; los más grandes pintores ejecutan cartones que hábiles artesanos desarrollan con la mejor técnica. Los cristales multicolores se sustituyen por otros lisos y opacos, remachados por cenefas ornamentales.
Durante el siglo XVIII no se hacen prácticamente vidrieras, pero el siglo XIX fue testigo del resurgir del arte del vitral y se redescubrió la belleza del vidrio policromado. En el periodo comprendido entre 1890 y 1930 el Art Nouveau, el Liberty y el Decó se extendieron por toda Europa. El nuevo estilo redescubrió todas las técnicas decorativas, y las vidrieras tuvieron un nuevo momento de gloria. Los delicados entrelazados florales y geométricos de este estilo dieron vida a una gran producción de gran rigor técnico y decorativo. Famosos artistas, diseñadores y arquitectos como Gaudí en España, Mackintosh en Austria, Grasset y Viollet-le-duc en Francia, proyectaron vidrieras dejando espléndidos testimonios. William Morris resucitó los conocimientos técnicos del medievo al aplicar este nuevo estilo de vidrio policromado en las vidrieras. Edward Burne Jones también contribuyó a popularizar este arte y adaptarlo a casas y otros edificios privados. El vidrio coloreado resurgía de nuevo.
En América, la introducción de las vidrieras en la decoración de las casas se puede atribuir casi exclusivamente a Louis Comfort Tiffany, el cual se distanció de las antiguas tradiciones del pintado a mano y las pesadas estructuras de vergas de plomo utilizadas para unir los vidrios de color, y las sustituyó por nuevas técnicas consistentes en envolver el vidrio en finas hojas de cobre para, a continuación, soldarlo en intrincadas y delicadas formas. El vidrio opalino fundido a mano, similar al mármol, que desarrolló después de numerosos experimentos, todavía es un punto de referencia para los fabricantes de vidrio actuales. Quizá más conocido por sus pantallas para lámparas, Tiffany ofrecía a sus entusiastas clientes un trabajo en vidrio diseñado a partir de temas basados en la naturaleza.
El final de la Segunda Guerra Mundial dio lugar a un nuevo periodo de cambios para las vidrieras en Europa. La reconstrucción de catedrales y edificios públicos dañados por las bombas motivó la creación de nuevos y llamativos paneles para reemplazar los tradicionales vitrales figurativos. Estas innovaciones se extendieron y fueron aceptadas por los artistas americanos que las adaptaron en los nuevos y modernos edificios de la época.
En los últimos años el vidrio policromado ha despertado un enorme interés como afición en alza y como trabajo de artesanía. El vidrio coloreado se concibe como un arte que se puede aprender, como una afición agradable y un arte independiente. Gran cantidad de centros de enseñanza imparten cursos y cada día es más accesible la compra de todo tipo de vidrios. Se colocan vidrieras en edificios públicos, museos, estaciones, cafés, casas particulares, etc.
(nota: esta documentación que se a utilizado en esta página está disponible en la red)